02 septiembre 2006

PREMIO PAMPLONA DE GASTRONOMÍA 2006


Juan Mari Arzak:
"En la cocina hay que evolucionar con tranquilidad"
PREMIO PAMPLONA DE GASTRONOMÍA 2006


(Jaume Font). En el marco del I Congreso Internacional de Gastronomía de Pamplona, el cocinero donostiarra Juan Mari Arzak recibió el Premio Pamplona de Gastronomía 2006 que le otorgó el comité organizador del congreso. Koldo Rodero manifestó que el “buen hacer”, los años de trabajo y convertirse en un referente de la cocina eran algunas de las razones por las que el comité que preside decidió otorgar el premio a Arzak.

El crítico gastronómico Cristino Álvarez presentó al galardonado destacando su labor al frente de la cocina año tras año, lo que le ha convertido “en un cocinero que se encuentra en lo más alto durante más de un cuarto de siglo”.

Cristino Álvarez calificó a Arzak de “humilde y trabajador” y consideró que Juan Mari es quien simboliza la cocina y quien ha dignificado la profesión del cocinero. “Ha sido él quien ha sacado la cocina a la calle, quien ha sacado los cocineros a la calle, quien ha sacado a los cocineros de los fogones, quien ha hecho todo lo posible para que se conozca y reconozca a los cocineros. En definitiva, ha dignificado la cocina de este país” y concluyó diciendo que Arzak era el mejor cocinero del siglo XX y parte del XXI.

El arquitecto navarro Fernando Redón fue el encargado de entregar el premio, consistente en una escultura titulada “Gastronomía”, creada para esta ocasión por el artista navarro Alberto Eslava.

Fernando Redón expresó el aprecio que siente por el galardonado y manifestó que Arzak “es el epicentro de nuestra gastronomía”.

Por su parte Juan Mari Arzak dijo estar muy agradecido con el galardón porque “es un premio de corazón, que son los que me gustan”, y en este sentido que este premio le hacía “especial ilusión” ya que Pamplona es una ciudad a la que acude desde los 18 años, pues no se pierde un solo año los encierros de los Sanfermines.

Arzak aprovechó la ocasión para manifestar que en los años setenta, cuando surgió la Nueva Cocina Vasca, apostó por la “continua evolución” de una profesión que “hay que hacerla muy bien ya que si no te quedas fuera”. Apostó por la evolución en la cocina teniendo en cuenta que era preciso que “se haga a ritmo de cada uno”, haciendo hincapié en que “hay que evolucionar con tranquilidad” para así “hacerlo bien, que es lo importante”.

Resaltó que los cocineros vascos y navarros siempre han ido juntos, además de aprender y ayudarse, agradeciendo la presencia de muchos de ellos en el acto. Arzak finalizó su intervención diciendo que “la cocina es lo más serio que existe” y añadió: “Los cocineros somos gente terriblemente sensible” por lo que pidió respeto al trabajo que realizan porque “duele mucho que critiquen por criticar”. También recomendó a los participantes en el congreso, muchos de ellos cocineros y críticos gastronómicos, que “no hay que volverse loco en la cocina”, lo importante “es divertirse dando de comer”.

Datos obtenidos en la pagina web de Karlos Koyo

 
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